La Europa del 1%

No, no estamos hablando del 1% que muchos piensan, no se trata de aquellos ciudadanos que acumulan la riqueza del mundo, frente a ese 99% que somos los restantes, NO. Tampoco hablamos de ninguna comisión por obra, todos sabemos que éstas empiezan en el 3%. En este caso hablamos de un mito, un mito de tantos, que es necesario derrumbar.

 

Elecciones inglesas de 1945: Mientras el Partido Conservador liderado por Churchill repartia y predicaba la obra más famosa de Hayek, el Partido Laborista de Atlee llamaba a la construcción de un sistema social público.

Elecciones griegas de 2015: Nueva Democracia alerta a la llegada del caos ante la victoria de Syriza y sus propuestas anti-austeridad.

 

Escribimos estas lineas emocionados por todo lo que hemos vivido estos días en Atenas. La crisis humanitaria existente, el auge de la extrema derecha, la ruptura de la cohesión social y el mal gobierno por parte de las administraciones que anteceden a la victoria de Syriza. Andar por las calles de Atenas es transitar por la historia de la lógica constituyente europea iniciada por Inglaterra con la victoria del Partido Laborista de Clement Atlee en 1945. Ésta también se produjo, con otra naturaleza, durante la llegada de la dupla Reagan-Thatcher en los setenta, para unos constituyente para otros desconstituyente.

Hoy nos encontramos viviendo otra nueva lógica, las consecuencias de la Acta Única Europea, el Tratado de Maastricht, unidad monetaria, la TTIP, las políticas de austeridad y el nuevo papel de los Estados dentro de las economías, construyen un imaginario distópico para la izquierda o los movimientos de emancipación social europeos. Hoy, ésta está hablando en Grecia y pide paso en muchos países de Europa. Por ejemplo, en España con Podemos o con la posible victoria del Sinn Féin en Irlanda.

Aunque el juego de paralelismos históricos podría resultar incluso un insulto para la mayoría de demócratas que lucharon durante la II Guerra Mundial; necesitamos referenciarnos en la historia, especialmente en la historia europea, para intentar entender, con más o menos profundidad, lo que hoy algunos celebran o lamentan, con mayor o menor escepticismo. Quizás, la mejor manera de construir Europa es tener un buen relato de nuestro imaginario colectivo.

¿Europa constituyente?

La campaña electoral de Nueva Democracia ha sido un buen reflejo de la lógica constituyente griega y europea. Durante toda la campaña electoral, la mayoría del establishment intelectual y político de la derecha conservadora se ha centrado en un mensaje claro: “Nosotros o el caos”. Además, le ponían nombre y apellido al caos: la salida de Grecia de la Eurozona o incluso de la UE.

Permítannos decir algo arriesgado para algunos: Syriza es una fuerza europeísta. Las interdependencias generadas por la Globalización y la constante integración (y desintegración) de mercados generan escenarios de demasiada inestabilidad económica para las naciones europeas. Por tanto, la necesidad de tener unas estructuras supranacionales que ayuden a construir un proyecto europeo común y democrático, no es solo preferible sino también necesario.

Lo que en el fondo está planteando Syriza, creo que sin decirlo de manera tan cruda, es la necesidad de una idea constituyente común. Y hoy es objetivamente necesario y subjetivamente posible. Al fin y al cabo, en Europa vivimos algo un poco parecido a lo ocurrido no hace tantos años: La salida de la II Guerra Mundial, la victoria de los laboristas británicos, la construcción de varios Estados del Bienestar*, como dijo un dirigente laborista británico durante la campaña electoral de 1945 “Construir nuestro Jerusalén entre los prados verdes de Inglaterra”**. A eso, ahora se le llama populismo o caos.

La historia como un cuento de hadas

Caeríamos en un error mayúsculo si entendiéramos la historia europea desde una visión whig***, es decir, como un cuento que irremediablemente termina con un final feliz. Desgraciadamente, Europa nos sirve de ágora y el período de entreguerras de attrezzo para demostrar por la vía empírica que eso no es así.

Será evidente que las actuales instituciones europeas y los agentes sociales a favor de la Política de Austeridad seguirán teniendo una fuerte centralidad política en el desarrollo de la historia europea los próximos años. Y que quizás, esta Kominform mediterránea que está naciendo no será suficiente para forzar el cambio político; y por tanto, la confirmación de esa distopía para la izquierda europea. Cuando la historia y la política están explicadas como un cuento de hadas, no es ni política ni historia, es una farsa.

Así pues, sería irresponsable señalar que eso está a la vuelta de la esquina, que este 25G ha significado el cambio definitivo. Simplemente, los griegos han escuchado la sintonía de una Europa que se derrumba y ellos, como fundadores de unos de los valores que inspiran el proyecto europeo, la Democracia, simplemente han venido a rescatar a su más preciada hija.

 Crónica realizada por Albert Medina i Aina Valldaura, corresponsales especiales en Atenas

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* La construcción del Estado del Bienestar no se puede explicar de manera homogénea para toda Europa.

** Ver el documental “El espíritu del 45” de Ken Loach.

*** http://lopezbulla.blogspot.gr/2012/02/mas-alla-de-la-crisis-habla-josep.html

Hoy, jornada de reflexión, os ofrecemos la última entrega de las “Recetas para Europa” a partir de las cuales hemos tratado de esclarecer que propone cada uno de los partidos que se presenta a las elecciones (Recetas I II III IV y V). Nos hemos dejado para el final uno de los temas que han centrado la actualidad europea de la última legislatura: el estado de la economía. La gestión de una crisis económica, que empezó siendo mundial pero que ha acabado siendo esencialmente europea, ha redefinido en los últimos años el proyecto europeo.

Ya tenemos aquí la penúltima entrega. Empezamos hablando de las naciones sin estado (Recetas para Europa I), seguimos explicando las diferentes propuestas de sistema político (Recetas para Europa II), más tarde sobre las propuestas del Entorno Natural (Recetas para Europa III), después de los grupos sociales (Recetas para Europa IV) y hoy, nos centramos en los derechos sociales.

El análisis de los programas electorales de los partidos se ha centrado en tres puntos principales: igualdad de derechos, salud y vivienda.

Esta es ya nuestra cuarta entrega. Empezamos hablando de las naciones sin estado (Recetas para Europa I), seguimos explicando las diferentes propuestas de sistema político (Recetas para Europa II) y más tarde sobre las propuestas del Entorno Natural (Recetas para Europa III). Hoy, sin embargo, nos centramos en los grupos sociales. El análisis de los programas electorales de los partidos se ha centrado en cuatro puntos principales, uno por cada grupo social a analizar: los jóvenes, los inmigrantes, los discapacitados y la gente mayor.

Son muchísimas las ventajas para un país que forme parte de una institución fuerte e influente como la Unión Europea. Aun así, también son muchas las voces poco favorables y escépticas en formar parte de la UE. No sólo en aquellos países europeos que no forman parte de la Unión, como Noruega o Suiza, sino también dentro de estados tan profundamente europeístas como Alemania.

Ayer se presentó el informe de la FRA (Agencia Europea por los Derechos Fundamentales) que pone de relieve la situación de violencia de género presente en la Unión Europea.

 Contra todo pronóstico, parece que serán los partidos de extrema derecha los primeros en tratar la política desde una perspectiva puramente europea.

Hace un par de semanas, Andrea Mammone publicaba en el New York Times un potente editorial titulado “EuropeansUnited, in HatingEurope”, o sea, “Los europeos unidos, en odiar a Europa”.

Hoy Suiza aparece en la prensa por partida doble. Por un lado, el gobierno de la conferencia helvética, en respuesta al referéndum sobre la libertad de circulación que tuvo lugar la semana pasada,

En esta sección se pretenden explicar los mitos que frecuentemente planean sobre la Unión Europea. Nuestro objetivo es desmitificar aquellos que no son ciertos o matizar aquellos que no son falsos. Hoy es el turno de: La Unión Europea no es transparente.

El pasado 8 de enero, Grecia tomó las riendas de la Presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea. Ésta es la cuarta vez que Grecia tiene la oportunidad de influir en las políticas de la Unión

La idea de Europa es, en cierto modo, un tanto abstracta. No sólo es abstracta por el importante desconocimiento que se tiene de ella, sino por los diferentes outputs que recibimos desde los medios, que en ocasiones, imprimen una visión un tanto parcial o sesgada de lo que es Europa. Una Europa que es, para muchos de los ciudadanos europeos, la culpable de muchas de las desgracias que nos azotan actualmente, mientras que es garante de muy pocas cosas favorables. Sin embargo, esa sensación que en ocasiones tenemos los propios europeos, es diferente de la que tienen aquellos que están fuera de nuestras fronteras.

1.700 millones de euros en multas a seis grandes bancos por condicionar los tipos del euríbor. La sanción más alta impuesta por Bruselas hasta ahora. Estos bancos han sido el Citigroup, JP Morgan, Deutsche Bank, Société Générale, Royal Bank of Scotland (se ve que necesitan dinero para pagar la independencia) y el RP Martin.