Son muchísimas las ventajas para un país que forme parte de una institución fuerte e influente como la Unión Europea. Aun así, también son muchas las voces poco favorables y escépticas en formar parte de la UE. No sólo en aquellos países europeos que no forman parte de la Unión, como Noruega o Suiza, sino también dentro de estados tan profundamente europeístas como Alemania.

¡Cuánta fauna diferente hay por Europa! Tenemos los que la idealizan sin razón, los que la critican de igual manera, a los que poco o nada les importa, los que se llenan la boca de Europa, pero siempre piensan en el marco nacional y un largo etcétera. Pero si hay un grupo que está en auge -sí, existe uno que está más de moda que aquellos europeístas de boquilla y nacionalistas de corazón- son los euroescépticos