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Quantitative easing

» Quantitative easing o la última solución del Banco Central Europeo para frenar la apreciación del euro.

» Draghi permitirá finalmente una subida de la inflación.

 

La semana pasada Mario Draghi, Presidente del Banco Central Europeo (BCE), anunció la implementación de una política de flexibilidad cuantitativa (quantitative easing, en inglés) con la intención de reactivar la economía europea. Esto representa aún otro capítulo en la controversia entre los países europeos del sur y los del norte.

No han sido pocas las presiones que ha recibido el BCE para hacer frente a la amenaza de la devaluación del euro, ya sea por parte del Fondo Monetario Internacional o por el Secretariado de Hacienda de los Estados Unidos. Pero la resistencia alemana, herencia todavía del recuerdo del período de hiperinflación después de la Primera Guerra Mundial, sigue todavía muy presente en el consejo gubernamental del BCE.

 

¿Qué es el quantitative easing?

En la práctica, el quantitative easing no es más que otra técnica para hacer subir la inflación. Es decir, es una manera de aumentar la masa monetaria de la Unión Europea a través de la compra de activos públicos. En el caso de España, por ejemplo, el Tesoro Público no ha podido esperar a aprovechar esta política y ya ha vendido 2.561 millones de euros en letras a tres meses por un interés de nada menos que el 0.018%. En otras palabras, la Hacienda pública ha conseguido financiación casi gratuita por un periodo de tres meses. Esto ha provocado un descenso significativo de los costes de financiación de la deuda, es decir, el precio que deben pagar los estados para tener financiación, que en España ya se ha situado en el 1,30%, nivel que no se veía desde 2003.

 

¿Qué implica?

El BCE, en tanto que entidad independiente de los gobiernos, tiene como única misión la de mantener la inflación controlada. A diferencia de la Reserva Federal de Estados Unidos, que también debe velar por el nivel de paro, el BCE ha de asegurarse sólo que la inflación no aumente demasiado. En general, la regla de oro utilizada es el 2%, una inflación a este nivel se considera aceptable. El caso es que, en Europa, la inflación ha estado por debajo del 1% durante todo el 2014 y en negativo durante los primeros días de enero. Esto explicaría que el BCE se haya decidido a actuar finalmente.

 

¿Cuáles han sido las primeras reacciones tras el anuncio de la implementación de la quantitative easing?

De momento, sólo el anuncio de la política ya hizo abaratar el euro. Desde los últimos meses que la relación entre el euro y el dollar se apreciando, es decir, cada vez se necesitan menos euros para comprar un dollar. Esto quiere decir que el euro gana valor y que por lo tanto los productos europeos son menos atractivos que los productos americanos, porque son más caros. Detener esta ola de apreciación es importante para aumentar la productividad europea. ¿Por qué pues, Alemania podría oponerse a tal medida? Pues precisamente porque esto hará aumentar la productividad de todos los países de la zona euro indistintamente. Es decir, los productos europeos serán más productivos sin la necesidad de que el proceso productivo de las empresas mejore. El aumento en productividad se debe sólo al cambio en la relación entre el euro y el dollar. Esto explica la oposición de Alemania, porque le hace perder su capacidad de destacar en los mercados internacionales con una mayor productividad.

Ahora la cuestión es, esta política de flexibilidad cuantitativa, será suficiente para reactivar la economía o, como ya dicen algunas voces, no es más que too little too late?

 

 

Artículo a cuatro manos entre Berta Mediano y Mariona Segú.

Sobre la autora:

Berta Mediano

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